Hace años viví una temporada en la ribera del Manzanares, muy cerca del Paseo de la Florida junto a donde estaba por aquel entonces el restaurante Leocadio. Y fue entonces cuando nos hicimos clientes habituales de la sidrería Casa Mingo.

Unas veces en el interior y otras en su terraza, por allí pasamos al menos una vez a la semana. Sus pollos estaban buenísimos y los precios de los más conveniente, tan es así que a veces pedíamos los pollos para llevar y nos los comíamos en casa.

Su origen data de 1888 cuando un grupo de asturianos, que trabajaban en el ferrocarril, instalaron un lagar en un viejo almacén ferroviario. Ya han pasado cuatro generaciones desde entonces y la sidrería conserva todo su sabor y ambiente castizo.

Su decoración tipo sidrería tradicional a base de madera, barricas y botellas vistas tiene mucha solera y conserva una atmósfera de época.

En su carta encontramos, además del increible pollo, los típicos chorizos a la sidra asturianos, queso de cabrales, empanadas, fabada y callos, además de alguna que otra cosilla. Como curiosidad las patatas fritas son de bolsa y la ensalada la tienen preparada. De postre arroz con leche o tarta de sidra.

Entre las bebidas destaca, obviamente, la sidra, de fabricación propia.

Si te ha gustado Casa Mingo y quieres saber más puedes consultar su página web y acercarte por el restaurante : www.casamingo.es